Siembra de palma aceitera, crimen sin castigo contra el medio ambiente
miércoles, septiembre 02, 2015

La destrucción de la vida animal y vegetal en la Amazonía peruana es hasta el momento un crimen sin castigo y ha llegado a niveles alarmantes contra el medio ambiente. Diariamente, enormes maquinarias de empresas nacionales y extranjeras que buscan tierras para sembrar palma aceitera, arrasan con árboles ancestrales, dejando a su paso dolor y muerte de especies como monos, osos, y aves, que quedan heridos y agonizantes, ante la frustración de los pobladores de la zona.

Mono Huapo, expecie en extinción, encontrado agonizante

Pese a diversas denuncias de los pobladores y medios de comunicación, los depredadores siguen ocupando nuevos espacios. Hoy están en el distrito Nueva Requena, provincia de Coronel Portillo en la región Ucayali, sembrando de palma aceitera, esto ha ocasionado un daño profundo a la flora y fauna (el hábitat de animales). Un crimen ecológico que avanza sin límites ni condiciones.

Papa Francisco y la conciencia ecológica.

Ayer el mundo cristiano reflexionaba sobre el cuidado del medio ambiente, pues el Papa Francisco ha instituido el 1 de setiembre como el día mundial del cuidado de la creación. En el mes de julio pasado, el Papa, en una reunión con  alcaldes de 65 ciudades de todo el mundo los instó a liderar el cambio que permita evitar la destrucción del planeta y a recuperar la “conciencia ecológica” que hubo al principio de la creación, diciendo: “dentro de la vida social del hombre no se puede excluir de ninguna manera el cuidado del medio ambiente(Laudato Si)

Clamor de indígenas y animales

Los pobladores indígenas manifiestan que: “Se está cometiendo un crimen ecológico en Santa Clara de Uchunya; la siembra de palma aceitera ha ocasionado la devastación de bosques en distritos de Coronel Portillo, con un grave daño a la flora y fauna” “encontramos gritando de dolor y agonizando a monos, aves y otros animales que solo pueden vivir en bosques vírgenes”.

El líder Indígena, Washington Bolívar refiere: “Se han derribado árboles que han tardado más de cien años en adquirir el volumen que han tenido y que hoy han matado, además la siembra de la palma aceitera le quita nutrientes a la tierra por más de treinta años, convirtiéndola en infértil por esos años, estos empresarios no tienen un mínimo de sentido común” refirió.

Una debilidad el vacío legal

La legislación peruana presenta vacíos en cuanto a la defensa forestal, dado que el Grupo Palmas se ampara en la Capacidad de Uso Mayor de la tierra y solicita explotar 34 mil 268 hectáreas de bosques en Loreto. Por ello, dicen los de la empresa que han obtenido un  permiso parcial del Ministerio de Agricultura, sin ningún control, ni estudios de impacto ambiental. Al extremo de no permitir el ingreso del fiscal, ni de la policía, ni de la jefa de la Dirección de Asuntos Ecológicos del mismo Ministerio de Agricultura.

En Alianza Para el Progreso, creemos que es una obligación del Estado que a través de sus órganos competentes se cumplan las normas que protegen el medio ambiente y la biodiversidad, por tanto reconocemos la voz de los ciudadanos a quienes también les corresponden la tarea de cuidar el medio ambiente. Juntos podemos salvar el planeta.